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Quizá el ayer está aun fresco en mi memoria, quizá he aprendido más en una tarde que en los últimos meses.

Dejar de pensar implica cambiar mis valores, significa pensar de diferente manera sin pensar. Lo que antes me podía parecer mal, ahora me parecerá bien, y no puedo pensar que me parece mal, pues me parece bien. Pensar sin pensar. Es más complicado de lo que parece, pero yo me entiendo, y a fin de cuentas esto solo lo escribo para liberar mi mente. Como decía en una entrada ayer, se lo que tengo que hacer, y creo saber como hacerlo. La gente quizá me llamará hipócrita, quizá mentiroso, quien sabe, pero tiene que darme igual. Haré lo que crea mejor sin pensar, en vez de darle dos vueltas, le daré una o ninguna.

Tengo que dejar de escudarme, estaría bien levantarme para empezar, y a partir de ahí, hacer. Parece fácil, seguramente lo es, pero maldita sea lo difícil que parece por lo contrario a todo lo que he pensando durante tanto tiempo. En fin… tengo aun unos pocos meses por delante para empezar a hacer las cosas bien, y después…. ya se verá.