Implacables aventureros se aventuran hablando palabras de aquellos que no hablan. Nuestra dicha clama a su orgullo, no dejan pensamiento consciente, infames sonidos emitidos de gargantas que nunca hablaron pero resonaron en sus cabezas.

Sus ojos acechantes, un día gris y otro carmesí, hayan lo que buscan, imposible, en armas se alzan, puño en alto, movimientos físicos rompiendo barreras que nunca existieron, sueños de enemigos, pesadillas de aquellas cabezas sin palabras.

Animales humanos heridos desnudos sangrando destellos plateados.
Ríos de luna alumbrando las esquinas, mentes perdidas mueren desconocidas.
Extraño los truenos y lluvias.
Ciego Diablo.