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¿Cuándo tenemos suficiente? ¿Cuánto es suficiente de qué? ¿Podemos pesar nuestras necesidades?

Existen tres tipos de personas. Las que mueren de inanición, las que viven comiendo lo necesario, y las que devoran y engullen sin control. Las primeras se pasan la vida esperando ese “plato” perfecto que les llene de por vida. Rechazando, esquivando, mintiendo, porque alguien alguna vez, les mintió y les dijo que aquello que buscan llegaría. Las segundas, son personas normales. Llevan la vida que se “supone” que debemos de llevar todos. Estudios, pareja, familia, etc, nada se sale de lo común. Por último, está el tercer grupo. Los monstruos que crean y habitan el mundo en el que primeros y segundos viven.

Hay tantos tipos de monstruos como gustos existen. Dos personalidades suelen convivir en un mismo cuerpo. A menos que no seáis de estos terceros,  jamás entenderéis como somos, por eso no explicaré todo. Pero la única manera de poner fin a la necesidad de consumir y devorar, es diciendo basta uno mismo. Porque aun cuando tienes lo que querías sigues buscando más, tienes que pararte los pies. Cerrar los ojos, respirar profundamente, y racionalizar. Lo que nos distingue de los segundos es nuestra necesidad de querer más, lo que hacemos para no ser como los terceros es pensar como los segundos. Somos una evolución y una involución. Dejamos de ser animales, para ser humanos, con instintos animales. Pues los segundos son solo humanos sin instintos, comidos por lo que les rodea, y los primeros son solo deshechos.

Nuestra existencia como la conocemos está sufriendo una degeneración y una desviación. No existen los puntos medios. O somos animales o somos ordenadores. Estamos adiestrados para ser animales programados. Nuestros instintos son reprimidos, son repudiados, y cuando nadie nos enseña a controlarnos y comprendernos, nos volvemos simples animales que devoran a su paso, sin un sentido de la razón y el futuro.

Debe de existir un punto en el que podamos extraer lo mejor de estos dos, para crear un nuevo camino. ¿El problema? Puede ser demasiado tarde. Nosotros, tal y como nos conocemos, hemos entrado en una regresión y descenso hacía la extinción. Solo unos locos muy elocuentes podrán frenar este declive, pues los primeros antepondrán el falso advenimiento de su milagro, y los segundos, antepondrán la normalidad y continuación, a la superación y supervivencia. Unos ingenieros de la palabra crearon este mundo, y de unos ingenieros de la biología tendremos que depender para salvarnos.

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